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jueves, 15 de noviembre de 2018

Transilicitana 2019: Comenzamos...

Hola a todos, ya es hora de comenzar a preparar nuestro próximo reto: Transilicitana 2019, la décima edición.
Y no es que sea esta la única prueba en la que está presente este nuestro Cluss, estamos representados en casi todos los eventos que por aquí se realizan, pero "semos gente de lápiz relajao" y en la mayoría de ellas no se realizan crónicas. 
Por motivos que no vienen al caso, durante una temporada, sólo realizaré pruebas de larga distancia y esta que está cerquita de casa, posiblemente, será una de ellas.
Lo primero que debemos de hacer (según mi punto de vista) es leer el reglamento de la prueba y comprobar si los tiempos de corte, hora de salida, previsión de llegada, avituallamientos... son de nuestro agrado. Es muy frecuente ser de "ratón" fácil e inscribirse en las primeras horas y después "criticar" a la Organización: que si la hora de salida es muy temprano o muy tarde, que si no hay avituallamientos veganos, que si marzo mejor que abril... bueno cositas así.
Este año guiaremos a más novatillos en esto, o quizás no.
Lo siguiente que yo hago, es comprobar el recorrido, que también es motivo de comentarios: que si hay mucho asfalto y yo llevaba las zapas de montaña, que si hay muchas piedras, que si el Tabaia es mejor después y el Castro antes, que si la arena no me gusta... Una vez visto todo esto, decido inscribirme, buscarme otra prueba  o quedarme en casa.

Así que en esas estamos, os pongo una imagen para comparar el último recorrido con el de este año, observo algunas variaciones:
Salida y meta en el Paseo de la Estación, así que subiremos la cuesta de los "patos".
Después del Tabaia nos acercamos más a Monforte, otra cuestecica más.
No pasamos por el Paseo de Arenales del Sol, rodeamos el Clot de Galvany.
Cambio en la zona de Valverde, no pasamos por el Chalet de la "cena" de ediciones anteriores.
Bueno... como a partir de ahora, al igual que otros años, haremos el recorrido por tramos, incluyendo uno nocturno como entrenamiento ya os iré contando.

lunes, 5 de noviembre de 2018

Casi media maratón, pero no

El día empezaba con trenes llenos de corredores ávidos de nuevas sensaciones y coches que nos hacían de taxi. Hoy el Cluss estaba repartido entre dos carreras, la de Mil camins, que es muy nuestra y la del Mediterraneo. Los que hemos optado por la segunda opción, teníamos el corazón "partio", como Alejandro Sanz. Metidos en nuestros respectivos cajones y muy nerviosos (igual no tanto), cuando dan la salida, fría acogida del público alicantino, de todas formas no necesitamos mucho para venirnos arriba sin necesidad de fanfarrias.
He corrido con la “llebre de monover”, llevándome todo el rato a tope de pulsaciones, me he visto obligado a hablar con otros corredores para aliviar el sufrimiento, Ismael, Lídia, Gaspar, etc... a la entrada de Arenales, el Juanky y los dos peludos que nos pegan la bronca por que no vamos rápido. Paso ya más calmado por el paseo y al llegar a el Carabasi el ritmo baja y notamos el cansancio, ya no hablamos... la llegada un poco accidentada por la moqueta y los cables.
Amos a ver, carrera maravillosa, ahí ni mu voy a decir... pero tengo mis quejas:
-Lo insolidarios que somos tirando las botellas de agua e isotónica, debemos dar ejemplo y no lo hemos hecho, ha quedado todo sucio.
-La llegada a meta
-El avituallamiento y sus aglomeraciones, éramos más de tres mil y solo había una fila.
-El guardarropa, que ha sido un desastre.
-Sólo espero que tomen nota y al año que viene corrijan y sea una gran carrera, así lo deseo de verdad.
Y para terminar, lo hemos pasado muy bien,gran día!!
Fran Agulló

miércoles, 31 de octubre de 2018

De vuelta a las andadas en 10k IVASPE

Hace algunos días el grupo organizador de la carrera 10k IVASPE invitó a Marujas Acelerás a compartir la 3ª edición de la carrera a celebrarse en Elche el 6 de octubre por la tarde.
La cuestión es que después de mucho tiempo, diría años, que no me cuelgo un dorsal decidí volver a intentar una carrera donde estaría rodeada de buena compañía y una excelente organización. ¡Qué suerte que aún pertenezco a este nuestro Cluss (¡y que aún no me han echado!), enseguida entenderéis porqué.
Una hora antes de la carrera nos juntamos en el punto de encuentro, la alegría y los abrazos se sucedieron con gran algarabía. El día se mostraba estupendo. Todo hacía presagiar que la jornada sería extraordinaria.
Luego de retratarnos con fotos por aquí o por allí, fotógrafos por doquier, selfies a diestra y siniestra, las sonrisas marcaron el comienzo de la carrera. Pistoletazo de salida y allí que salimos todos en tropel.
Los primeros kilómetros por encima de mi velocidad hicieron mella en mi y enseguida me separé del grupo. Bajé el ritmo y continué a paso más cómodo durante un rato aprovechando las bajadas que me otorgaba el circuito cuando bajábamos a la orilla del río.
Un poco más del km 5 se encontraba el avituallamiento, donde los voluntarios se afanaban por que todos los corredores se hidrataran. Mi cara no era la mejor por lo que una de las voluntarias no paraba de consultarme si estaba bien y estoy segura de que ese esmero fue con cada corredor que pasó con poco aliento (GRACIAS).
Si bien yo respondía que me encontraba bien, seguramente mi cara decía todo lo contrario, y así continué un poco más… cuando el aire ya no era suficiente para mis piernas, cuando las fuerzas flaquean, me encontré con el mejor aliento, allí estaban mis compañeras Las Marujas esperándome para recogerme y apuntalarme. Así, bien arropada, continué.
Cerca del final, antes de la cuesta de los patos, esperamos a nuestra querida Espe que, junto a su hijo, acompañaban a su querido Jaime, ¡ENHORABUENA por la prueba realizada!
Desde allí nos reagrupamos para hacer el recorrido final, con la sorpresa que, el resto de este nuestro Cluss que había terminado, se nos unió para acompañarnos a entrar a la meta en numeroso grupo con desbordante alegría.
Inmediatamente nos colgaron las medallas de finisher y recuperamos las fuerzas con un excelente e impecable refrigerio, aderezado todo con buen ritmo de batucada gracias al grupo “Kilombo”.
Agradecer a la organización y a los voluntarios es poco para todo el esfuerzo y lo bien preparado que estuvo.
Gracias a este grupo maravilloso he vuelto a ilusionarme por volver a correr.
Ali Roteda

viernes, 12 de octubre de 2018

90Km Camino de la Cruz

El día 9 de enero de 1998, la Santa Sede concedió en torno a la devoción a la Vera Cruz la celebración de un Año Jubilar a Perpetuidad. Entre las causas que motivaron esta concesión cabe destacar un hecho religioso, cuya trascendencia se remonta años atrás en la historia de España, de la Región de Murcia y de esta ciudad: la presencia de la Stma. y Vera Cruz en estas tierras desde el siglo XIII, cuyo origen oriental es harto comprobado y donde la tradición religiosa y la fe cristiana considera depositadas tres astillas del Lignum Crucis en que murió Jesucristo.
En 2017, se celebró la primera edición de una prueba de larga distancia, siguiendo, en parte, uno de los Caminos de la Vera Cruz, el llamado Camino del Apóstol. La razón es la tradición que considera la llegada de Santiago el Mayor a Hispania, desembarcando en Cartagena. De ahí a Caravaca, el Camino del Apóstol se solapa con el itinerario de peregrinación a Santiago de Compostela denominado “Camino del Sureste”.
Desde Murcia a Caravaca se aconseja hacerlo en 4 etapas, nosotros tenemos como máximo 24h. El primer paso para tomar la salida es recoger el dorsal y la bolsa del corredor, a diferencia del año anterior el acto es muy fluido, en menos de 10min. está todo solucionado. Más tiempo para hidratarnos en la Plaza de las Flores y alrededores.
 
Impresionante Murcia de noche, un poco de turisteo, tapicas, cervecitas y después de ver a cinco Tunas rondando por la Catedral nos recogemos que al día siguiente hay lío.
 
A las seis de la mañana ya estamos listos para afrontar este reto, la Plaza a "reventar" de corredores que se sitúan rápidamente debajo del arco de salida y de marchadores que remoloneamos por la zona de cola. Allí nos llevamos una alegría al ver a  Tripaco (Arrierosky en su blog) que viene a despedirnos, a ver si te animas... Saludos y charraetas con los amigos y conocidos que por allí estaban... Encendemos el frontal y "pa lante".
Salimos por la Mota del río Segura, que este año al ser dos horas antes está oscuro y no se deja ver, es la parte "más agradable" del camino y queda un poco eclipsada.
 
Primer avituallamiento con sólidos y líquidos. Antes habían dos más de líquidos. Está claro que en esta edición no se quieren quedar cortos con el agua. ¡Bien por ellos!.
Sólo un apunte: Correbirras y dando agua, ¡¡¡¡ Algo no cuadra!!!
 
Y empieza el amigo "Lorenzo" a calentar... Caminos rectos, largos... pero a eso hemos venido.
 
Los avituallamientos, perfectos. Los líquidos frios pero no helados, con todo lo que se necesita para afrontar este tipo de pruebas. L@s voluntari@s entregados a la causa, nos animan y nos ayudan en lo que pueden... ¡¡¡Gracias a todos ellos!!!
 
Caen los Km, Caravaca está cada vez más cerca y seguimos con un sol de justicia. 
 
Por un momento creemos que se va a nublar.... 
 
Café fresquito, y amena conversación ...  
Estaciones de la Vía Verde del Noroeste de Murcia.
Y por fin, después de alguna fatiguita, picaduras de mosquitos, ampollitas en los pies.... y tras 15h35min llegamos a Caravaca de la Cruz, lugar de referencia para el culto de la Iglesia católica ya que desde 1998, durante el papado de Juan Pablo II, está catalogada como una de las ocho ciudades santas.
Y un gran fallo de la Organización (aunque sólo me afecte a mí), pregunto mi lugar en la clasificación y me aseguran que soy la 4 en mi categoría, así que sacamos ticket para el autobús de las 23h y nos fuimos a las duchas. Al día siguiente me entero que fui tercera, ¡¡¡Una pena!!!
Y una alegría, en el pabellón deportivo nos encontramos a la Calonge... Una gran amiga y deportista.
Hasta la siguiente, un besico a tod@s.

martes, 21 de agosto de 2018

Bajada Hondón_Aspe

Hola amig@s. ¡Cuánto tiempo sin pasar por aquí! El mismo que llevo sin ponerme un dorsal, varios meses. Pero volvemos a la marcha y nunca mejor dicho. El viernes pasado se celebró una de las carreras tradicionales del verano por estas tierras, la bajada del Hondón de las Nieves a Aspe. Que tiene dos formas de hacerla, corriendo o andando. Cómo no podía ser de otras forma este nuestro Cluss, estuvo representado tanto en la modalidad de marcha como de carrera, teníamos que haber sido más pero a última hora por cuestiones laborales algun@s no pudieron acudir.
Yo no la tenía en mente, pero una semana antes el Jefe me pregunta si quiero ir, yo entro en pánico, desde mayo no he corrido nada y además el verano está haciendo de las suyas, que si unas tapitas, que si una cervecita o ese heladito que entra también pero te llena de calorías y remordimientos. El Jefe me tranquiliza diciéndome que va a ser caminando, yo respiro y le digo que vamos. El viernes por la tarde llegamos al Hondón, acompañados de Alberto y Maite, allí nos esperaban Gaspar y Julia. Y muchos amigos y amigas a los que hacía mucho que no veía y me alegré mucho de verlos, Ali, Vicent…
A las 18:00 dan la salida a la marcha, antes guardamos un minuto de silencio en homenaje al corredor de Aspe, Juan Rivas, recientemente fallecido, la carrera saldría una hora después. Le digo al Jefe que vamos a ir a “full”, salimos de la mitad, dejamos que la cosa se despeje un poco y enseguida nos ponemos en velocidad de crucero. Empezamos a pasar gente, mi reloj marca que vamos a 8min el kilómetro, menos mal que no hace el calor de otros años, esto nos permite mantener en todo  momento el ritmo. Nos colocamos con los primeros.
Llegamos a Aspe y descubrimos que han cambiado el recorrido, por lo que una de las últimas cuestas que había nos la ahorramos, después de callejear un poco llegamos a meta, unos segundos por debajo de 1:28.  Después a refrescarnos y esperar a Maite y Julia que hicieron la marcha y al resto de compis que venían en la carrera: Luisa, Teresa, Encarni , Maríadel y nuestros afectados.
Por cierto que una vez más Teresa y Luisa se llevaron premio, quedando primera y segunda de su categoría. 
¡Hasta la próxima amig@s!
Ángela, LaPresi

Enlace a las fotos

domingo, 8 de abril de 2018

Media de Elche, la 46


Y para no perder las buenas costumbres, a las 9’30h en el mosaico de la dama, saludos a los amigos, al alcalde, fotos con Paco Ciclón y muchos más, Erica de Corro y soy mujer... y lo más importante con este nuestro Cluss Marujas Acelerás.
Y pienso, cuánto tiempo sin sentir esto, miedo alegría y respeto, veintiún kilómetros hay que correrlos, muy buen ambiente de salud, nuestros bailes rituales para quitarnos el nervio y una salida fallida y pobre de confetis pero sobrada de ganas.
Día bonito, soleado con brisa fresca que hasta se agradecía, el circuito bien, aunque pienso que teniendo esta maravilla de ciudad, se podría pasar por mas sitios, aunque sí que se pasa por los cuatro puentes, que se agradece, el público bien, correcto.
Y ya como experiencia personal, hemos ido un poco a nuestra bola ante la ausencia de nuestros líderes espirituales, el jefe y la Presi. He disfrutado en un cuarenta por cien y sufrido en un sesenta, por primera vez he sentido el temido muro y mi femoral izquierdo ha dicho “basta” he salido de la carrera, me dolía, miedo, decepción... ¡¡¡no!!!, corazón y razón, he continuado, bajando el ritmo y poniendo cabeza en la zona más fea, seguida de la más bonita, cuando he afrontado el último kilómetro por nuestra corredera llena de gente, cuando he visto la meta me he puesto a llorar como un niño; esa sensación que tanto me cuesta, la muchacha que me ha dado la medalla no sabía si darme la enhorabuena o el pésame; pero el caso es que he visto la cerveza y... horror, ¡¡¡era con limón!!!
Y todo esto se ha visto compensado por el pódiun de Conchi y Luisa que son galácticas y mi hombre que se preocupa por mi... lo demás a estas horas ya es pasado.
Francesc Agulló

lunes, 26 de marzo de 2018

Transilicitana 2018: Avituallamiento de las Marus


Ahora mismo estoy pensando qué fuerza interior o mecanismo salta en nuestro interior y lleva a una persona a inscribirse en una prueba de 104 km en 24h…
Ayer leí la crónica de Erika Sánchez y os juro que cuando terminé de leerla ya me dolían a mí también las rodillas. Supongo que cada uno tiene sus motivos o no, algunos bien distintos, podría resumirlos siempre desde mi visión de la prueba vista desde fuera, ya que todavía mis miedos son superiores a mis ganas.
Este es mi tercera edición como voluntaria en el km 32, Camino de los Quiles, de las Marujas Acelerás, en el avituallamiento de la comida,  y como siempre después de ir a animar a los participantes en la salida y desearles suerte (¿¿suerte???,  “piernas y cabeza” les desearía yo), nos vamos a desplegar nuestra bandera, nuestras ganas de pasarlo bien y a organizar como locas el chiringuito.
Este año nuestra alineación era: Ali, Elisa, Gloria, Susi, Raquel, Encarni, Espe, Virtu y nuestras niñas Raquel, Silvia y Elena. Por supuesto, Santi y la familia de Rosa, nuestro afectado organizador y superimplicado, que nos lo pone todo, la música, el micrófono… ”Santi pon música, Santi baja la música, Santi dónde pongo esto, Santi lo otro…”
Pues con esta alineación, cortamos fruta, chocolate, ordenamos pasta, arroz, bocadillos, con queso, sin gluten,  sin lactosa, para intolerantes, para veganos… no nos faltó de nada. Nuestra función fue que a nadie le faltara de nada, nos superorganizamos y unas reponían, otras atendían peticiones, rellenábamos el agua, la isotónica, en fin… ya sabéis  “Marujas”. A mí me dio por hacer de “speaker” micrófono en mano, y lo pasé muy bien la verdad.
Pero voy a resumiros muy mucho la jornada con mis conclusiones finales, lo que más me gusta de esto es la gente, las personas, las sonrisas, la energía positiva que circula… En primer lugar el señor que nos invita a un café nada más llegar, más gracioso que todas las cosas, se pone a nuestra disposición “nenas lo que os haga falta aquí un servidor”…, los chicos de km a km, la gente del Ayuntamiento, los corredores, los andarines, los corre-anda, los “yo me planteo hacer la mitad”, los “yo voy a acompañarte un tramo”, los “hasta dónde llegue”, los invidentes y sus guías, las parejas que empiezan y acaban cogidos de la mano, los que se conocen en el trayecto y finalizan con “somos amigos para siempre”, los que se pelean en el km 66 y se reconcilian en el 93… al fin y al cabo, es una aventura como la vida.
Es un reto para algunos deportivo, para otros un reto personal, una curiosidad por saber sí somos capaces, sentir que podemos alcanzar nuestras metas, sean las que sean, estén a 50 o a 100 km, a pesar del viento, de la lluvia, de los dolores, del cansancio, para adelante y como dice la canción de Luz Casal “y si gana la derrota habrá que volver a empezar”.
El regalo es el camino, la playa, el atardecer, la cervecita del avituallamiento, el café o el cantueso, el caldito, el pastel de la madre de Rosa, el ver amanecer (como dice Geli), es decir, la Meta y la Medalla Finisher es bonito, pero el camino…
Por supuesto nunca me pierdo la Meta y veo llegar a algunos de los que les dí la comida, el invidente y su guía, superemocionante y Geli a la que le prometí que iba a ir a abrazar y que llegó feliz con su hermana.  
Mi enhorabuena a todos l@s Marujas participantes, y l@s voluntari@s, nos vemos en la próxima edición, siempre es un placer.
María del Mar Ibarra