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domingo, 8 de abril de 2018

Media de Elche, la 46


Y para no perder las buenas costumbres, a las 9’30h en el mosaico de la dama, saludos a los amigos, al alcalde, fotos con Paco Ciclón y muchos más, Erica de Corro y soy mujer... y lo más importante con este nuestro Cluss Marujas Acelerás.
Y pienso, cuánto tiempo sin sentir esto, miedo alegría y respeto, veintiún kilómetros hay que correrlos, muy buen ambiente de salud, nuestros bailes rituales para quitarnos el nervio y una salida fallida y pobre de confetis pero sobrada de ganas.
Día bonito, soleado con brisa fresca que hasta se agradecía, el circuito bien, aunque pienso que teniendo esta maravilla de ciudad, se podría pasar por mas sitios, aunque sí que se pasa por los cuatro puentes, que se agradece, el público bien, correcto.
Y ya como experiencia personal, hemos ido un poco a nuestra bola ante la ausencia de nuestros líderes espirituales, el jefe y la Presi. He disfrutado en un cuarenta por cien y sufrido en un sesenta, por primera vez he sentido el temido muro y mi femoral izquierdo ha dicho “basta” he salido de la carrera, me dolía, miedo, decepción... ¡¡¡no!!!, corazón y razón, he continuado, bajando el ritmo y poniendo cabeza en la zona más fea, seguida de la más bonita, cuando he afrontado el último kilómetro por nuestra corredera llena de gente, cuando he visto la meta me he puesto a llorar como un niño; esa sensación que tanto me cuesta, la muchacha que me ha dado la medalla no sabía si darme la enhorabuena o el pésame; pero el caso es que he visto la cerveza y... horror, ¡¡¡era con limón!!!
Y todo esto se ha visto compensado por el pódiun de Conchi y Luisa que son galácticas y mi hombre que se preocupa por mi... lo demás a estas horas ya es pasado.
Francesc Agulló

lunes, 26 de marzo de 2018

Transilicitana 2018: Avituallamiento de las Marus


Ahora mismo estoy pensando qué fuerza interior o mecanismo salta en nuestro interior y lleva a una persona a inscribirse en una prueba de 104 km en 24h…
Ayer leí la crónica de Erika Sánchez y os juro que cuando terminé de leerla ya me dolían a mí también las rodillas. Supongo que cada uno tiene sus motivos o no, algunos bien distintos, podría resumirlos siempre desde mi visión de la prueba vista desde fuera, ya que todavía mis miedos son superiores a mis ganas.
Este es mi tercera edición como voluntaria en el km 32, Camino de los Quiles, de las Marujas Acelerás, en el avituallamiento de la comida,  y como siempre después de ir a animar a los participantes en la salida y desearles suerte (¿¿suerte???,  “piernas y cabeza” les desearía yo), nos vamos a desplegar nuestra bandera, nuestras ganas de pasarlo bien y a organizar como locas el chiringuito.
Este año nuestra alineación era: Ali, Elisa, Gloria, Susi, Raquel, Encarni, Espe, Virtu y nuestras niñas Raquel, Silvia y Elena. Por supuesto, Santi y la familia de Rosa, nuestro afectado organizador y superimplicado, que nos lo pone todo, la música, el micrófono… ”Santi pon música, Santi baja la música, Santi dónde pongo esto, Santi lo otro…”
Pues con esta alineación, cortamos fruta, chocolate, ordenamos pasta, arroz, bocadillos, con queso, sin gluten,  sin lactosa, para intolerantes, para veganos… no nos faltó de nada. Nuestra función fue que a nadie le faltara de nada, nos superorganizamos y unas reponían, otras atendían peticiones, rellenábamos el agua, la isotónica, en fin… ya sabéis  “Marujas”. A mí me dio por hacer de “speaker” micrófono en mano, y lo pasé muy bien la verdad.
Pero voy a resumiros muy mucho la jornada con mis conclusiones finales, lo que más me gusta de esto es la gente, las personas, las sonrisas, la energía positiva que circula… En primer lugar el señor que nos invita a un café nada más llegar, más gracioso que todas las cosas, se pone a nuestra disposición “nenas lo que os haga falta aquí un servidor”…, los chicos de km a km, la gente del Ayuntamiento, los corredores, los andarines, los corre-anda, los “yo me planteo hacer la mitad”, los “yo voy a acompañarte un tramo”, los “hasta dónde llegue”, los invidentes y sus guías, las parejas que empiezan y acaban cogidos de la mano, los que se conocen en el trayecto y finalizan con “somos amigos para siempre”, los que se pelean en el km 66 y se reconcilian en el 93… al fin y al cabo, es una aventura como la vida.
Es un reto para algunos deportivo, para otros un reto personal, una curiosidad por saber sí somos capaces, sentir que podemos alcanzar nuestras metas, sean las que sean, estén a 50 o a 100 km, a pesar del viento, de la lluvia, de los dolores, del cansancio, para adelante y como dice la canción de Luz Casal “y si gana la derrota habrá que volver a empezar”.
El regalo es el camino, la playa, el atardecer, la cervecita del avituallamiento, el café o el cantueso, el caldito, el pastel de la madre de Rosa, el ver amanecer (como dice Geli), es decir, la Meta y la Medalla Finisher es bonito, pero el camino…
Por supuesto nunca me pierdo la Meta y veo llegar a algunos de los que les dí la comida, el invidente y su guía, superemocionante y Geli a la que le prometí que iba a ir a abrazar y que llegó feliz con su hermana.  
Mi enhorabuena a todos l@s Marujas participantes, y l@s voluntari@s, nos vemos en la próxima edición, siempre es un placer.
María del Mar Ibarra 

miércoles, 28 de febrero de 2018

Vuelta a Santa Pola, saliendo de Valverde

Esta es una de esas entradas clásicas de este nuestro Cluss, tan clásica que casi se puede repetir el texto, y así lo hago:

Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me ha dado la marcha de mis pies cansados;
con ellos anduve ciudades y charcos,
playas y desiertos, montañas y llanos,
y la casa tuya, tu calle y tu patio.


(Violeta Parra)


Un año más y como dice Violeta: "gracias a la vida que me ha dado tanto", hemos podido completar la Vuelta al término de Santa Pola saliendo de Valverde, una de las clásicas de este nuestro Cluss.
Este año, con menos "efectivos" pero con el mismo ánimo y alegría.
A las siete de la mañana, desde Valverde y acompañados por los cantos de los gallos y un pelín de escarcha, hemos iniciado este peculiar entrenamiento enfocado a la larga distancia, en concreto a la Transilicitana.
El recorrido, a grandes rasgos ha sido: Salida de Valverde
Venta Las Torres y seguimos por la Sendera de Dolores, que nos conduce a través de las Salinas hasta la Playa del Pinet.
En la playa del Pinet nos estaban esperando Rosa, Paco y Santi, con un avituallamiento de escándalo, ya no nos han abandonado durante todo el recorrido ¡Gracias por la asistencia!
Seguimos la línea de costa, atravesando La Gola y llegando a Santa Pola por la Playa del Tamarit.
Seguimos hasta la Ermita de la Virgen del Rosario, de allí al Clot, Balsares y vuelta a Valverde, en total un poco más de 45km.
Una vez terminada la vuelta, que mejor que una recarga de hidratos en condiciones, esta vez en Casa Molina.
Y terminamos con unas "infusiones"
¡Amigos, hasta la próxima!

jueves, 8 de febrero de 2018

Huellas Salvadas


Huellas Salvadas es una asociación sin ánimo de lucro que han creado un grupo de personas amantes de los animales. Se financian gracias a las ayudas de voluntarios, padrinos, socios...
Su principal objetivo es mejorar la situación y calidad de vida de tantos animales como puedan abarcar y luchar por sus derechos.
Realizan rescates de animales, les proporcionan la mejor calidad de vida posible e intentan buscar un buen hogar donde puedan ser felices el resto de sus vidas.
Este domingo pasado Huellas Salvadas junto a Corro y Soy Mujer, realizaron una Quedada patrocinada por el Centro comercial L'Aljub, Urban Running y Sprinter con el fin de recaudar fondos destinados a la construcción de un refugio.
Se realizó en la ladera del río Vinalopó, 6km para los "corredores" y 3km para los "andadores".
En definitiva, una vez más pasamos una buena mañana deportiva-solidaria y, "robándole" la frase a nuestro amigo Ramón Sobrino, termino con un:
¡¡¡Será posible que participemos algún día en un canicross!!!

jueves, 1 de febrero de 2018

Entrenamiento Transilicitana: Nocturna a Castro

Hola amigos, otra Clásica de este nuestro Cluss, cuando se acerca la fecha de la Transilicitana al Monte Castro nos vamos.
El grupo en la salida, a unos metros del Barranco de San Antón.
 
Este recorrido es la parte final y, casi todos la hacemos de noche.
Debido a las recientes lluvias decidimos no pisar mucho barro y nos hemos saltado el barranco de los Arcos y el río.
Aún así algo de barro pillamos.
Foto abligada en este tramo, "elpozo14", el de las Marus, aquí empieza unos cuantos badenes con sus piedrecitas incluiadas, que hacen algo de "pupita".
Con laSobri en lo alto de Castro y Elche, nuestro destino final al fondo. Os dejo las impresiones de Paz sobre esta travesía:

Hay que estar loca si, lo estoy! Ayer tocaba entreno del bueno! Mis tíos (GRACIAS❤️) me dieron la oportunidad de acompañarlos en el último tramo de la TRANSILICITANA. Maruja Acelerá por un día! 😎
🚶🏻‍♀️Andando a ritmo alegre, que creo que me habría costado menos correr... al final más menos nos salieron unos 36 km con 1300m de desnivel acumulado, que hicimos en 7 horas. ( En el km 18 me quedé sin batería en el reloj, ya me pasarán el track. )
Brutal la sensación de estar por mitad de la sierra, un miércoles cualquiera y con la mente puesta en la Trans.... Este recorrido se haría después de unos 60-70 km! 😱 Cómo siempre digo... Voy a disfrutar de los entrenos y ya se verá el día x!
No puedo describiros todo lo que sentí! Porque todo fue maravilloso!! Repetiría sin pensarmelo! 

Un saludo amigos.

lunes, 22 de enero de 2018

Carrera cerro de La Mola

María del Mar Ibarra, entre toda la "oferta" que había este 21 de enero, selecciono a Novelda y su prueba deportiva Subida al cerro de La Mola, como la mejor manera de pasar un domingo por la mañana. Así nos cuenta como le fue:



Me siento afortunada, tengo cosas que no valen dinero pero me hacen feliz, como subir La Mola de Novelda y hacerlo disfrutando del entorno, del sol, de los amigos…
El domingo me estrené en mi primer trail de montaña, la montaña me tiene enganchada ya hace un tiempo, aunque hasta ahora iba “andandico”, pero yo soy Maruja Acelerá, así que tenía que subirla corriendo, y así lo hicimos este domingo.
Antes de las 8 ya estábamos en Renfe, Encarni, Ana, Mª Dolores y yo, y a las 8,15  llegábamos a la estación de tren de Novelda, (preguntando cómo llegar claro, menudo equipo de orientación que somos).
Buena temperatura, 14 grados, un poco de viento y sensación de fresquito, nos ponemos los equipos (jjjjee) y a por el cafelito y a visitar al Sr. Roca, antes de salir.
En esta carrera, tan bien organizada por el Club de Montañismo de Novelda, te invitan hasta el café de la salida, incluso te ponen una coca boba irresistible, a  la cual  Anita se resistió y yo comí un trozo que luego me salía por las orejas.
Nos fotografíamos en el pódium,  en la salida, solas, con amigos… ya sabéis.
Salimos a las 9 en punto y  los primeros km de subida por asfalto durísimos, a mí siempre me cuesta empezar, pero cuando ya empezamos en la montañica todo cambia, empieza lo divertido, crestear, bajar trotando, sortear piedras… y es cuando me emociono.
Y cuando me emociono siempre pienso en mi abuela materna, a la cual no conocí nunca pero no sé porqué me digo: “corro por ti abuelita, porque a ti no te dejaron disfrutar, sólo de ocuparte de cuidar de los demás”. Y me pongo reivindicativa, por todas esas mujeres que no estaban en la meta, que no las dejaron, porque tenían deberes, porque tenían que cuidar de sus hijos, de sus maridos y luego de sus padres. Muy pocas mujeres en esta carrera…y muy pocas mujeres que tienen tiempo para hacer lo que les gusta a ellas, para cumplir sus sueños.
Hay un tramo que pasas por un pequeño río y es muy entretenido, los km se van pasando sin darte cuenta, intentando averiguar por dónde pasas sin mojarte los pies.
En un  avituallamiento me uno a Encarni y Ana, y vamos juntas un buen rato, subiendo la parte dura de la carrera, porque esta carrera es dura y no voy a quitarnos mérito, estamos fuertes y subimos sin perder la sonrisa para los fotógrafos. Encarni se pone las pilas y baja hecha una gacela montañera, nosotras más cautelosas, hay  una bajada muy técnica desde el punto alto de la Mola al santuario. El santuario de la Magdalena es precioso, así que le digo a Ana: “aquí paramos a hacernos la fotico”.
Ya sólo nos queda bajar y bajar, vamos corriendo hacia la meta, contentas y con ganas de coger la cerveza. Felices cruzamos la meta, la 10 y la 11 de las mujeres, 2:45, no está nada mal.
Un poco más tarde llega Mª Dolores, super emocionada de haberlo conseguido también.  El almuerzo espectacular, como siempre entran más gallinas que salen, como dice Gaspar.
Y siempre gracias, gracias por tener piernas, por llegar a nuestras metas, gracias por las compañeras, por los sueños,  por poder  subir montañas, por los motivos que tenemos para seguir corriendo. Gracias Marujas luchadoras que sacáis tiempo y ganas de dónde no hay para seguir entrenando vuestra locura.

jueves, 18 de enero de 2018

Transilicitana, tercer y último tramo

Hola amigos, ya podemos decir que hemos "terminado" la Transilicitana en la edición de 2018, aunque sea en plan "trilogía".
La parte final de la Transilicitana es, según mi punto de vista, la más "amena". Hay de todo: asfalto, pistas, sendas, subidas, bajadas, piedras... y sobre todo cansancio y la luz que tú lleves.
Casi todos haremos este tramo de noche y, como inconveniente, estamos otra vez en el Barranco de San Antón, cerquita de casa y nos quedan sobre 36km... Como no tengamos bien "amueblada" la cabeza y los pies intactos es muy fácil abandonar aquí.
Abandonamos el Barranco de San Antón para cruzar la carretera CV-850, retrocedemos un poco y seguimos por el canal del Taibilla, a lo lejos veremos una torre cilíndrica de hormigón, su lucecita nos hará de "faro".
Esta pista nos llevará al camino de Ferriol, aquí tendremos asfalto un par de km, nos desviaremos a la izquierda y empezamos la "fiesta". Es, junto a la bajada del monte Castro, lo "peor del recorrido".
Y de aquí al Pantano... otra vez, hay que tener cuidado y no liarse con las marcas, que podemos terminar en Elche o dando otra vuelta.
El merendero del Pantano, ahí tendremos "un hospital de campaña", y un buen avituallamiento, ni que decir tiene, que es el último punto de abandono cómodo... si sigues es que puedes terminar.
Pasamos la carretera CV-84 por debajo y nos dirigimos a las "vías del AVE", las antenas del monte Castro las tendremos ya cerquita, pero no desesperes si ves que no llegas. La pista tiene que sortear varios barrancos y eso hace que forme varias "herraduras".
Por no alargar esto mucho unas fotos más:
Pista de bajada del monte Castro. 

Zona del cementerio nuevo de Elche.
Ermita de San Crispín.

Cauce del río Vinalopó, ya se huele la meta.
Estas escaleras rematan el "asunto". Arriba, a 50m, está la llegada.
Y, aquí la meta. 
Pues ya está, junto con las dos entradas anteriores, tenéis todo el recorrido en fotos, así os hacéis una idea del recorrido.
Buena suerte y buena travesía.