Al igual que me habían comentado que era una auténtica rompepiernas, también me habían comentado que este año iba a tener suerte pues era la edición que la salida y la meta era Castalla y eso quería decir que los últimos diez km eran de bajada.
Llegamos al destino sobre las 8,30 horas y hacia un agradable fresquito que comentamos que ojala durara mientras estábamos corriendo los 27,5 km. Recogimos el dorsal y como siempre nos encontramos con muchos compañeros conocidos que siempre es una alegría.
A continuación del cafetito, nos fuimos a cambiar al coche y me llevé una grata sorpresa pues mis compañeros de viaje, Maite y Alberto, iban de estreno. Era la nueva indumentaria que nos habían facilitado los amigos de 42195.es, organizadores de nuestro próximo viaje a la Maratón de NY. Es muy bonita y vistosa e iban muy conjuntados. Alberto llevaba en su clásica sombrilla un muñequito amarillo que hacía juego con la vestimenta. Se hicieron las 9,30 y se dio la salida. Dos horas antes habían salido los andarines.
Llegamos al segundo pueblo, Ibi, y allí con el isotónico que nos dieron en el avituallamiento, crecieron nuestras fuerzas, Javi se nos fue y quedamos las tres mujeres que un poco cansaditas pero entre que eran de bajada y la música de meta que se escuchaba, se hizo llevadero. No tardamos en ver a Alberto que venía a recibirnos y como siempre sacando fotos. Llegamos a meta muy contentas de haber terminado la prueba y tras una larga cola para recoger la mochila, camiseta, agua y frutas, nos fuimos a la ducha.
Claro, que lo mejor vino a partir de las 14,30 horas pues estuvimos comiendo las tres “marujas acelerás”. ¡!!Madre mía lo que comimos ¡¡¡.
Creo que hasta la vuelta de Nueva York, no tengo otra carrera, Ya os contaré.
Publicado por Julia